Laura Kenner, cuya reserva extrema hace pensar en las fosas marinas y en un talento enorme para la literatura, nos cuenta:
“No he conocido a ningún viejo que escuche tanto rock como Beleño, a veces, más que pálido y absorto, se lo ve medio idiotizado. En su cabeza prima la música. Publicar le resulta intolerable, hace décadas versiona sus poemas que, en sí mismos, son irreales, claramente los percibe en el instante de la reescritura donde se manifiestan indómitos como caballos salvajes para luego en reposo caer en una domesticación extraordinariamente ridícula. Estoy convencida que es un proyecto adolescente que se resiste a desenmascarar. Una vez se lo dije y no pude evitar reírme en su cara. Con los años engordó, abandonó el estudio de las constelaciones zodiacales, de los análisis sociológicos, haciéndole lugar a reflexiones desordenadas. Últimamente lee a Fogwill, a Jack Kerouac, a Bukowski. Creo que en su vida solo amó a una chica asiática. Tiene una mirada dulce con la que hipnotizó a Paloma, la heroína del presente libro que se suma a la de la música nacional. Aunque la relación haya sido de paso, fue la única mujer que vi paseando con él en su convertible, del que no renegó heredar en su momento, cuando se consideraba de izquierda y creía que la poesía podía ser hecha por todos. Nunca necesitó nada realmente. Es de la estirpe de los fragmentos, aun en declive no busca completarse. Me gusta imaginarlo como un aristócrata anacrónico que para no aburrirse piensa en precintar un verso genial, que no solo está fuera de su alcance, sino que es imposible.”
En versos de Yaya:
Charlar con Beleño el Vinil de los caballitos
es muy agradable
El hombre no escribió
Nada notable
Muchos piensan que es raro
Incurable
Sin embargo Paloma
Lo encuentra amable
Frente a la belleza de la Bahía de Samborombón
El animado anfitrión
Pone siempre su poesía en cuestión
Carlos Martín Eguía
(Castelli, 1964)
Paradiso ha publicado La Plancha de altibajos, Principio activo, No te preocupes si está oscuro, Subterráneo, Locus Lusi, Escuela, Poema manual y Conur et Sidereus.
